2013 XLII Ruta de Bentejuí

 

 

Libreto XLII Ruta de Bentejuí

 

XLII  RUTA  DE  BENTEJUÍ

27 – 28 de Abril.  2013

EL  ARCHIPIÉLAGO  CANARIO  ANTE  SU  FUTURO

 

            Los acontecimientos se agolpan de forma precipitada y temible.

Ni los más viejos de las Islas recuerdan tal tropel de situaciones a cual más grave y determinante no solo para nuestro futuro, sino, y sobre todo, para las generaciones venideras.

La huella ecológica del Archipiélago, la situación económica de nuestro pueblo, la dependencia asfixiante del exterior, la carrera suicida en busca de energías fósiles, …y, como sempiterno telón de fondo, el trato que se nos aplica desde el gobierno de la Metrópoli y del colonial.

Los canarios hemos dado pruebas de nuestra capacidad de sacrificio y esfuerzo ente las adversidades desde hace siglos.  La Historia, con mayúsculas, está ahí para dar fe.  Pero ahora se da una circunstancia inédita: por ahí fuera no están como para ayudarnos a resolver nuestro problema.  Como afirma el Profesor y escritor José Luis Sampedro el sistema nacido en la Edad Media ya no da mucho más de sí, está agotado.  Ahí radica la esencia de esta crisis global.

Apoyándonos en referencias más próximas se puede afirmar que hemos llegado a un punto de no retorno, y las cifras, duras e incontestables están ahí para desmentir a los ilusos –o los perversos- que nos quieren vender otra realidad.  No podemos seguir aplicando la táctica del avestruz sine die.  O no llegaremos a tiempo.  Es decir, no llegaremos.

Cuando oímos a nuestros especialistas, de aquí, de la tierra, clamar angustiados por la dramática situación de insostenibilidad medioambiental que presenta el Archipiélago, y las cifras que nos da el Arquitecto Faustino García Márquez de superficie agrícola abandonada en los últimos 20 años, de porcentajes de dependencia alimentaria del exterior -95% en cereales, 90 en lácteos, 60 en frutas, etc., frente a la de la metrópoli -15%, ya que España es país agro-ganadero, o cuando descubrimos que nuestra huella ecológica no es de 3 veces nuestro territoriocomo ocurre a España-, sino de 11 veces la superficie terrestre del Archipiélago,  no podemos seguir escondiendo la cabeza y siendo complacientes con gestores de lo público que nos hunden en el fondo del barranco.

Cuando leemos los documentados trabajos del Ingeniero Roque Calero Pérez, verificando científicamente la gravedad de la situación y demostrando la enorme potencialidad de soberanía energética con fuentes renovables que tenemos en el Archipiélago, no podemos seguir siendo complacientes con políticos que nos quieren seguir imponiendo la dependencia del petróleo, atendiendo antes a los intereses de las grandes petroleras –y quizá otros inconfesables- que a los intereses del futuro del Archipiélago en términos de sostenibilidad y soberanía energética.

No les interesa el futuro de las Islas ni de las futuras generaciones de canarios.  Pues a nosotros tampoco nos ha de interesar este tipo de individuos.

El ejemplo a seguir lo tenemos aquí mismo, demostrado, verificado y reconocido internacionalmente en la Comarca del Sureste de Gran Canaria.  Pese a las persecuciones políticas, al ninguneo y las campañas de silenciamiento, pese a los intentos de asfixia financiera contra todas las iniciativas autosostenibles a las que se recortan subvenciones, pese al sospechoso empeño en colocarnos la bomba de la planta Regasificadora, -con todos los informes medioambientales en contra-, nuestra obligación en este momento, al margen de posicionamientos de apoyo puntuales de algunos políticos, que bienvenidos sean, es continuar la lucha en defensa de nuestra tierra, de la soberanía energética, por el equilibrio medioambiental, por la dignidad de nuestro pueblo porque en ello nos va nuestra subsistencia, y con ello colaboraremos de la mejor forma posible a construir un mundo más justo, más solidario, autosostenible y en condiciones de ser heredado por nuestros hijos.

Ese es el ejemplo que ha dado el pueblo majorero en Lanzarote y Fuerteventura y de ahí nuestro reconocimiento en esta 42 Ruta de Bentejuí, abanderando la lucha del Archipiélago por un modelo energético soberano, que mira hacia el futuro con dignidad, sin sometimientos a los nuevos caciques petroleros del S. XXI avanzando en nuestro desarrollo sin la exclusiva dependencia del exterior.

Ese es el auténtico y único modelo de avance y esa es nuestra obligación y nuestra responsabilidad.  No cabe otra.

 

    Solidaridad  Canaria

Archipiélago Canario, 27 de Abril de 2013

A las mujeres que han pecho pella en pos de las libertades, especialmente a las compañeras que junto a los puntales de nuestra descolonización, silenciosamente amasan por la liberación de nuestra tierra.

Nuestro afectuoso saludo a ejemplos como el de Regina, Meri, Hanna… y tantísimas otras, compañeras, madres, hermanas, hijas,… matriarcas canarias o no, mayores o jóvenes que en la clandestina sombra, han estado amasando pella para que la lucha continúe, para que el hijo se nutra de tradición, para que la semilla germine, para paliar la ausencia carcelaria o el exilio del compañero.

Esas verdaderas alzadas. Cuyo ejemplo de dedicación, prioritaria, objetiva, respetuosa con nuestra causa… tanto contrasta con actitudes egocéntricas o ajenas, que optan por intentar fraccionar, debilitar o romper, que es decir traicionar.

 

 

J.M. SORIA

EL F. GUANARTEME DEL PETROLEO

Todas las guerras de conquista colonial que en el mundo han sido, han precisado para su desarrollo y éxito de la colaboración de nativos traidores a su propio pueblo.  Las españolas no son una excepción.  Así fue en América, en Asia y así fue aquí en este Archipiélago del noroeste africano que hoy constituye la colonia de Canarias.  Valgan los ejemplos de Fernando Guanarteme en Tamarán o de los menceyes “de paz” en Achinet, especialmente Añaterve.  Nuestra sociedad precolonial tenía su estructura de clases y fueron precisamente algunos miembros de la clase dominante los que, buscando salvaguardar –o aumentar- sus privilegios, apoyaron al invasor traicionando a los suyos y arrastrando tras sí a las partes más débiles: las clases subalternas que, de esta forma, se someten al dominio español.

El esquema se repite cuando, tras la conquista militar, viene la etapa colonial y a la nueva oligarquía foránea se une una cierta “aristocracia” indígena que acepta de buen grado la transculturación y se enfrenta a sus compatriotas, incluso militarmente, cuando lo requiere el servicio de sus nuevos amos europeos.  Tal es el caso de las cuadrillas de “guancheros” –como los hermanos Tacoronte- usados por los españoles para cazar a sus compatriotas guanches alzados y a los esclavos cimarrones.  El sistema pasa luego del esclavismo a una estructura de clases, escasamente permeables, con una aristocracia segundona implantada con la conquista que detenta la mayor y mejor parte de las propiedad de la tierra y el agua, una escasa capa burguesa fundamentalmente comercial y una creciente masa de población explotada formada por nativos y por emigración española, portuguesa y morisca que posteriormente va a desembocar en el proletariado moderno.  Con las últimas independencias de las colonias americanas y al calor de las mismas, sectores de la burguesía criolla se plantean la descolonización y la consiguiente independencia del Archipiélago.  Esa aspiración la monarquía española la combate con la división del Archipiélago en dos “provincias”, la concesión del sistema de Puertos Francos y el nombramiento de ministros “canarios” como León y Castillo –decidido impulsor de la política colonial española en África- o el lerrouxista Guerra del Rio –que planteó la venta de la Gomera al gobierno belga como base para el aprovisionamiento del Congo- en el papel de nuevos F. Guanartemes que mantengan intacta la dominación colonial.  El colono nos somete con sus regalos de caramelos envenenados.

Esta estructura –salvo el breve interregno de esperanza que significó la segunda república española y posiciones políticas como la de Guillermo Ascanio, ahogadas en sangre- llegará casi intacta hasta las postrimerías del franquismo y el inicio de la monarquía borbónica que impuso el dictador que también contó con ministros del fascio “canario” como Blas Pérez o Camilo Menéndez.  Este final de época va a coincidir históricamente con el abandono por España y Portugal del grueso de sus colonias africanas y con el nuevo impulso de los movimientos independentistas canarios y el renacer del sentimiento diferenciado de canariedad.  El Estado Español, que ni siquiera bajo la férrea dictadura fascista logró su unidad nacional, se vio enfrentado a las reclamaciones de soberanía de sus naciones integrantes y, para frenarlas, se inventó el precario “Estado de las Autonomías” del que en principio quedaba excluida Canarias.  Los movimientos populares en Canarias con rechazos tan evidentes y extendidos como los mostrados ante el Mercado Común –hoy UE- que se salda con una forzada integración y la precaria salvaguarda del llamado “Protocolo 2” o la negativa a la militarización en el Referéndum OTAN y el avance de planteamientos soberanistas como los de UPC hacen que, por la puerta trasera y sin Referéndum de aceptación aparezca en esta colonia africana primero la “Preautonomía” y luego la pseudo-autonomía que “disfrutamos” con el apoyo de las burguesías criollas y las coloniales de reciente arribada y el nuevo nombramiento de ministros “canarios” que maquillen la dominación  y controlen al personal.  El primer nuevo F. Guanarteme de esta etapa fue Jerónimo Saavedra que, además y de propina, se encargó de acabar con diferenciaciones como las del Protocolo 2 de relación con Europa.  El caramelito envenenado era la total integración en las políticas comunes europeas, agraria incluida, y la lluvia de millones de euros que traerían consigo.  Otra vez sin novedad en la colonia.

El sistema autonómico modificó –con la complicidad culpable de los gobiernos “canarios”- toda la estructura económica de Canarias, pasando a un segundo plano la agricultura de exportación, desapareciendo casi la de consumo propio y pasando el turismo –y el consiguiente boom de la construcción- a ser la base fundamental de nuestra economía.  Esta vez los caramelos envenenados tienen nombre como REF, REA, RIC o los más europeos como ultraperiferia, FEDER o POSEICAN pero siguen siendo los viejos caramelos envenenados que consumen muy a gusto la lumperburguesía dependiente.  A los antiguos terratenientes criollos, muchos reconvertidos a hoteleros, y a la burguesía comercial tradicional se unen ahora los “señores del ladrillo” y los nuevos ricos de la especulación.  Los “pelotazos”, el cohecho, la corrupción en suma, se asienta con fuerza en un Archipiélago que sigue poniendo de relieve su condición dependiente y explotada en todos los índices sociales y económicos desde el paro a la pobreza o los costos laborales.

La crisis financiera –el crash del 2010- trajo como resultado una crisis económica global y nos lleva aceleradamente a una crisis social que afecta a todo el sistema capitalista.  A salvar el sistema financiero se dedicaba a finales del 2010 el 39% del PIB mundial, frente al raquítico 4% dedicado en igual fecha a la recuperación de la economía productiva.  En el Estado Español, colonias incluidas, se instalan las posiciones más reaccionarias, plegadas a los dictados emanados de los centros económicos europeos, subsidiarios de los gringos –que barren a la socialdemocracia y sus propuestas reformistas- e instauran una nueva época de desaparición del muy relativo “estado del bienestar” y destruyen las conquistas seculares de los trabajadores y de las capas populares.  Aquí, en la colonia, la situación es dramática para una buena parte de la población, con 300.000 parados y con más de 7.000 hogares sin ningún ingreso, la mitad de la población con ingresos menores a 500 € y el 40% por debajo de 380 frente –según la propia Agencia Tributaria- al 0,2% de nuestra población (unas 4.000 personas de 2 millones) que poseen el 80% de la riqueza del Archipiélago o las escasas 20 familias que controlan el 8% de TODO nuestro PIB.  Esto convierte la situación social de la colonia en potencialmente explosiva por lo que, aparte del miedo acumulado por una población que ha experimentado en carne propia la actuación de la derecha hispana y sus cómplices criollos, el gobierno español, como en similares etapas anteriores, se ha sacado de la manga un nuevo Guanarteme y un nuevo caramelo envenenado, el petróleo, pero esta vez más envenenado que otras veces.  El nuevo “Guanarteme petrolero” es un viejo conocido por sus negocietes  -personales y familiares- y trapisondas.  Es el pescador de salmones en fiordos escandinavos José Manuel Soria, fullero lambido, trapisondista y falsario embaucador que, con su troupe de mediáticos encantadores de serpientes financiados por REPSOL, nos prometen que el saqueo petrolero solo nos va a traer beneficios sin fin, que a su calor se crearán miles de puestos de trabajo, que acabará con el paro y habrán riquezas sin cuento y sin fin a repartir entre los canarios y todo ello sin contaminar, sin provocar ningún vertido, sin piche en las playas, con delfines y atunes saltando entre las torres de perforación de puro gozo y cantidades ingentes de soleados turistas que vendrán a contemplar los ríos de leche y miel de este País de Jauja que, gracias a REPSOL, al Gobierno español y a su ministro Soria, manarán de los pozos.  ¿Por qué será que me recuerda a Javier Krahe y su “hombre blanco habla con lengua de serpiente” que parece escrita ahora para el F. Guanarteme petrolero?

Miles son ya los artículos en Canarias que, desde ópticas conservacionistas medioambientales; de impulsión de energías limpias; de protección del turismo –motor actual de la economía canaria-; del Derecho Marítimo y la controversia de Estado Archipielágico con aguas exclusivas o de simple conjunto de islas frente al Continente Africano a miles de Km. de la metrópoli con solo tristes doce millas de aguas territoriales; de la distancia entre las concesiones a explotar y Fuerteventura –la misma que entre Añaza y Aguere-; de la más que probable contaminación de las aguas de las que se surten las desaladoras de las islas orientales; de la rapacidad pirática de las multinacionales petroleras en especial YPF-REPSOL… Todos son absolutamente reales y, más bien se quedan cortos en las estimaciones pero no son estas las razones de mayor enjundia para luchar denodadamente contra este nuevo saqueo colonial.  Me caben muy pocas dudas de que si el gobierno español, emperrado hoy en favorecer los exclusivos intereses de Repsol como medio de garantizar parte de su suministro petrolero, ofertara lo suficiente a las burguesías criollas isleñas muchas lanzas antiprospecciones actuales se volverían dúctiles cañas como expresa ya claramente el empresariado de Tenerife y Gran Canaria.  El Gobierno Autónomo –hoy coaligados CC-PSOE y otras CC-PP, que para el caso no varía- sin pretender nada más allá de un simple recurso retórico y demagógico ha puesto de relieve la realidad en los días precedentes y en este recién celebrado debate del Estado de la Colonia.  Para Rivero, España “nos trata como en otros tiempos, como si todavía fuéramos una colonia perdida en el Atlántico” mientras que el Sr. Barragán, recalcando la condición colonial, expresaba en el Debate que “no queremos ser españoles de segunda o tercera”  Todas estas jeremiacas lamentaciones son el método que el gobierno autonómico emplea ente el español para aumentar su réditos por el firme apoyo que suponen para la continuidad del sistema colonial al tiempo que les permite presentarse como salvadores patrios luciendo un nacionalismo canario del que carecen en la realidad práctica.  Definir nuestra situación como “colonial” sin plantear automáticamente la descolonización y subsiguiente independencia solo es ladrar a la luna.

Desde las posiciones de una izquierda canaria –opción evidentemente en construcción- tenemos que plantear una oposición frontal y total a este nuevo saqueo colonial pero no solamente –que también- desde posturas medioambientalistas de protección del territorio y sus recursos, sino conscientes de que tenemos que ir más allá.  Organizaciones de toda índole, políticas, sociales, económicas, culturales, municipales, insulares…, participaran en múltiples manifestaciones y acciones.  Debemos estar en todas ellas y más allá.  Juntos, sí, pero no revueltos.  Sabemos que una buena parte de la burguesía que hoy se opone a la rapiña petrolera se alinearía gustosamente al gobierno español si sus beneficios particulares fueran suficientes y sabemos, por la misma razón, que la posición del gobierno autonómico es dependiente, endeble y no fiable y es nuestro trabajo desbordarla.  La lucha, más allá de REPSOL, es por la soberanía y la construcción de un futuro socialista que acabe con la explotación tanto foránea como interna.

No olvidemos que frente a F. Guanarteme estuvo Bentejuí y frente a Añaterve, Bencomo.  Ahora nos toca elegir.

 

                                                                            Francisco Javier González

Canarias a 23 de marzo de 2012

LA TAMAZGH  EN LUCHA

            En 2009 decíamos que los repartos en la vieja y continua expoliación del Continente Africano, que tienen una de sus manifestaciones más importantes en el corredor de fuego que se viene creando aceleradamente en la franja que va desde el Archipiélago Canario a Egipto y del Mediterráneo hasta la altura del Río Níger.

La gravedad de la situación en la Tamazgha, lo confirma.  Por eso hacemos un llamamiento en favor de la divulgación de las noticias sobre las criminales intervenciones internacionales y el acoso de los gobiernos del Norte de nuestro Continente, contra los amazighes.

LOS  AMAZIGHS

Pueblo autóctono del norte de África

¿QUIÉNES  SON  LOS  AMAZIGH?

Los Amazigh (también conocidos como bereberes) son los pueblos indígenas del norte de África.  El ´termino bereber viene del latín barbarus, utilizado por los romanos para designar las poblaciones extrajeras a su civilización.  Los árabes la han tomado para distinguir, los Bar-bar o Barabir (Amazigh), de los Rum (romanos, bizantinos).  El término “Amazigh” significa en lengua Amazigh “hombre libre”.

La Tamazgha, el país Amazigh, territorio vasto y rico (norte de África), va a generar codicia.  Desde la antigüedad, la Tamazgha conoce varias oleadas de invasores: los fenicios (siglo X a.C.), los romanos (siglo II a.C.), los vándalos (siglo V d.C.), bizantinos (VI a.C.), árabes (VII d.C.), España (XV d.C.), Turquía (siglo XVI d.C.), Francia (1830), Italia (1911).

Originalmente, los Imazighen ocuparon un vasto territorio desde Egipto hasta el Archipiélago Canario, y desde el Mar Mediterráneo hasta el río Níger y los confines del África negra.  Luego, el espacio amazigófono fue inexorablemente reducido como lengua atropellada por los conquistadores, especialmente la arabización, que comienza en el siglo séptimo y continúa hoy día con más fuerza y agresión en todo el Norte de África, excepto en el Archipiélago Canario.  Sin embargo, aun cuando han perdido el uso de su lengua, como en las Islas Canarias, el Amazigh permanece firmemente apegado a su identidad ancestral.

El pueblo Amazigh tiene una lengua y cultura propia.  La lengua Amazigh tiene un sistema de escritura original, el tifinagh, desarrollado hace más de 3.000 años y conservado hasta nuestros días.  Existe igualmente otro sistema de transcripción en caracteres latinos, más reciente.

En el plano religioso, después de haber conocido durante siglos las prácticas paganas y animistas, el amazigh descubrió las grandes religiones monoteístas.  Judaísmo introducido por los judíos venidos en la época de Salomón (970 a.C.), después el cristianismo en el siglo I de la era cristiana por los romanos, y finalmente el islam con la llegada de los árabes a partir del siglo VII.  Pero incluso cuando se adoptaron las religiones de otros lugares, los amazigh siempre las han adaptado a su estilo de vida.  Por lo tanto, el monoteísmo nunca ha hecho desaparecer las creencias previas como los ritos animistas o la veneración de los santos locales (lugares y personas).

 

LOS  AMAZIGH  DE  HOY  DÍA

Los amazigófonos suman ya cerca de 30 millones de seres, repartidos en diez países: Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto (Siwa), Archipiélago Canario, Ceuta, Melilla (colonias españolas), Mauritania, Níger, Malí y Burkina Faso (poblaciones Tuareg).  Los amazigh de Marruecos son los más numerosos (entre el 40 y el 75% de la población, según fuentes) y en Argelia (un tercio de la población del país).

Las poblaciones amazighs ocupan fundamentalmente las montañas del Norte de África y el Sahara, refugios de identidad amazigh.  Las fronteras administrativas de los Estados reducen o prohíben a veces dramáticamente la libre circulación de los amazigh, limitando drásticamente los intercambios entre las comunidades y poniendo en peligro su modo de vida e incluso la supervivencia como es el caso de los tuareg cuyo territorio se oprimió en las fronteras de cinco países (Argelia, Libia, Níger, Malí y Burkina Faso).

La pobreza de los territorios donde encontraron refugio (montañas y desiertos) como consecuencia de las invasiones extranjeras y las leyes coloniales de expropiación, así como su deseo de libertad hizo que el amazigh (primero los hombres, luego las mujeres), fueran propensos a dejar su tierra natal por horizontes más o menos lejanos, en busca de su dignidad.

Por lo cual, se vieron obligados a emigrar a las grandes ciudades, y a Europa a partir de finales del siglo XIX, en particular a los países de sus colonizadores (Francia, España), donde fueron soldados durante las dos guerras mundiales y en las fábricas y obras de construcción donde son apreciados por su arduo trabajo y obediencia.

En el frente político, el amazigh no tiene reconocimiento como pueblo, y sus derechos siguen siendo hasta hoy ignorados en gran medida.  Como ha señalado el eminente escritos amazigh-kabilio Mouloud Mammeri, la unidad de destino amazigh ante la represión casi general, directa o encubierta, de los gobernantes coloniales y post-coloniales, se orienta a su diferenciación por medio del deseo de la cultura de emancipación y libertad.  De hecho, es exactamente la misma política de la negación y erradicación de la lengua y la cultura que se opone siempre a los amazigh por los distintos regímenes que gobiernan o han gobernado.

Esta política ya ha terminado su trabajo en el Archipiélago Canario, después de cinco siglos de castellanización obsesiva.  Hoy en día la lengua amazigh es un souvenirs incorporado a la memoria canaria, pero la toponimia y las tradiciones anteriores a la conquista española se han conservado.  El mismo proceso se está llevando a cabo sobre todo en Túnez, donde se practican los métodos de las prohibiciones, la intimidación, el terror y la violencia para impedir cualquier expresión de la identidad amazigh.  Paralelamente, la falsificación de la historia y la masiva política árabe-islámica, es una labor cotidiana de asimilación forzada de las poblaciones amazighs.

En Níger y Malí, para las poblaciones tuareg se trata simplemente de supervivencia.  La sequía se une al hecho de que los tuareg son marginados política, económica y socialmente, y por lo tanto no se benefician de la riqueza mineral de su subsuelo, controlada por el gobierno central y operado por las empresas multinacionales.  Esta es una amenaza de exterminio, lento pero programado, que llevó a la rebelión tuareg contra los Estados Nigeriano y Maliense en particular desde finales de 1980.

Gracias a la presión popular y reiteradas recomendaciones de la ONU, Argelia da al Tamazight, la lengua amazigh, el estatuto de “lengua nacional” en 2002 y Marruecos el de “lengua oficial” en 2011.  Sin embargo, este reconocimiento oficial no se ha traducido en ninguna ejecución legislativa o de medidas específicas para responder a las expectativas de la gente.  En revancha, los Estados de Níger y Malí redoblan los esfuerzos en favor de la lengua árabe y el islam, la religión del Estado.  Los reglamentos y las prácticas administrativas, especialmente la policía, trabajan diariamente para evitar cualquier forma de expresión Amazigh, incluida la prohibición de los nombres y las actividades asociativas.  El despojo de tierras y recursos naturales de los amazigh acentúa su empobrecimiento y cualquier disputa es reprimida violentamente.

Estas injusticias (políticas, económicas, sociales, culturales), la negación y el desprecio por ser amazigh, empujan regularmente –en particular a la juventud Amazigh- a rebelarse, como fue el caso en la Kabilia, especialmente durante la Primavera Negra del año 2001, durante la cual las fuerzas del gobierno mataron en Argelia a 126 personas.  Es desprecio, la corrupción y la represión son erigidas en formas de gestión de las aspiraciones de la gente a vivir en paz y dignidad con su propia lengua y cultura.

El mapa on-line de la Tamazgha es un recurso informático vía Internet, presentado por Solidaridad Canaria-CMA en el Congreso-Asamblea General de Djerba 2010 –y que está en construcción-, obteniendo un gran eco entre los asistentes y el respaldo para su desarrollo.  Integrará en un mismo mapa, en la pantalla de un PC u otro dispositivo, toda la información cultural, histórica, lingüística, social, política, económica, problemática de la emigración, o de interés general amazigh, que sea remitida desde todos los rincones de la Tamazgha y la Diáspora, por los informadores, expertos o simpatizantes, de nuestro movimiento.

Las fuentes de las noticias aportadas serán contrastadas por un comité técnico e integradas en el soporte cartográfico de base: un mismo mapa interactivo, con múltiples posibilidades de navegación y multi-contacto.

Los Imazighen –la comunidad de pueblos nativos del Norte de África, uno de los pueblos más antiguos de nuestra especie-, somos paladines de la libertad y la democracia, y aliados por ello de la Humanidad.  Nosotros los Imazighen –que significa “hombres libres”-, lucharemos interminablemente por la libertad, primer atributo y el más importante del hombre y la mujer africanos; y como tal, lo deseamos y respetamos, cuyos dueños y servidores pugnan por dominarnos a través de sus pantallas, como súbditos neo-feudales.  No lo permitiremos.  Y volveremos esas armas contra ellos.

Nosotros no haremos nuestra la llamada primavera árabe, mientras no signifique la igualación entera de nuestra condición cultural y humana a la des resto de la humanidad.  Lucharemos sin fin por nuestra visibilidad, hasta que logremos vivir en un mundo de naciones, culturas, pueblos e individuos dignos, comprometidos, responsables de sí mismos y de sus recursos físicos, sociales y culturales.  Nosotros tendremos nuestra Primavera Amazigh por la que estamos luchando.

Todas las instituciones de la sociedad internacional y todas la organizaciones civiles amates de la dignidad humana sabrán de nuestra existencia como comunidad de pueblos, y del sentido de nuestra lucha por salir de la opresión a que nos sometieron la conquista, la colonización y la neo-colonización; condición oprimida, que erradicaremos del suelo africano más pronto que tarde, y sin retorno…

Mientras la unidad africana se va restableciendo, en el terreno de los intereses comunes y en la acción internacional, los Imazighen iremos encontrando paso a paso nuestra confederación natural, espontáneamente, como ha mostrado la popularización de nuestro símbolo común, la Bandera de nuestra Tamazgha, asumida por los pueblos Imazighen lucha a lucha a partir del Congreso Mundial Amazigh de Tafira (Gran Canaria, 29.VIII.1997), que ha sido enseña de libertad y de lucha en primea línea en la llamada primavera árabe, soporte a todas sus insurgencias.  Debemos honrarla como tal, y dignificarla según establece el protocolo de uso para ello.

Este es un proceso ejemplar para los simpatizantes del CMA y todos los Imazighen, para que nuestras organizaciones funcionen por medio de principios representativos, y siempre al servicio de la Comunidad de Naciones de la Tamazgha; esto es, como la Organización para la Liberación y Confederación de los Imazighen: para el establecimiento y preservación de la Democracia, la identidad y la Sostenibilidad en todos nuestros territorios, desde el Sahara al Mediterráneo y desde el Atlántico al Mar Rojo.

¡Vivan los pueblos de la Tamazgha!

¡Vivan los Imazighen!

 

 

 

 

42  AÑOS  DE  RUTA  DE  BENTEJUÍ

            Se hace camino al andar decía el poeta –como casi todos ellos, sabio-.  Las veredas históricas de la Cumbre de Gran Canaria por las que nuestros ancestros hicieron frente con desventajosa pelea a los invasores de la tierra patria, llevamos más de cuatro décadas caminándolas en conmemoración de aquellas gestas.

Los que pegaron de chinijos de la mano de sus padres, hoy llevan hijos.  Los galletones, de ágil andar y firme paso, del principio ya somos abuelos y se nos han ido llenando las cabezas de canas y de brillores, y la osamenta de impedimentos.

En sus principios, éramos observados a distancia por la Guardia Civil, y de cerca por los infiltrados, unos claramente distinguibles y otros algo más camuflados.  Nada había que esconder, reivindicábamos identidad, nuestra historia real sin tapujos ni tergiversaciones.  Queríamos conocer nuestra geografía, flora, fauna y arqueología, tan ausente hasta la fecha en párvulos y universidades.  “La Ruta” así por tantos conocida, ha sido una pionera en generar identidad, muchos hemos aprendido a querer y respetar esta tierra, sus sonidos y olores cumbreros, pateándola.  Otros, unos poquitos de poco rigor e imaginación, y por tanto escasa capacidad constructiva, han querido, como el cuco, arrempujar poco constructivamente justo dónde y cuándo la pella disciplinada se hace exigencia vital en pos de un futuro digno.

Hubo un cuando en que también la oficialidad intentó un amago para eliminarla, pero cuarenta y dos años del andar de cientos venidos de todas partes, han  marcado el inquebrantable histórico camino.

En esos cuarenta y dos años, muchos se nos han ido.  La lista es grande, lamentablemente muy grande ya, por lo que en dos nombres quisiéramos recordarlos a todos.  Manuel Sánchez Verdeja, que se nos adelantó hace poco y cuando por edad no le correspondía, y uno de los entusiastas pioneros, Oswaldo Rodríguez –para nosotros Tito Estinga-, de pata flaca, risa coñona, cloquío de caña rajá y arrullo de palomo buchuo triunfante.  Fue de los guíos “que cantaba adelante”, y merece que le dediquemos unos párrafos en la próxima Ruta, si el enemigo con sus cuitas rastreras no logra hundirla.  De todos depende su madura defensa.

LAS  AGUAS  DE  NUESTRO  TERRITORIO

            Al no ser reconocido como Estado archipiélagico mientras no sea soberano, el Archipiélago Canario precisa del reconocimiento, como propias, de las aguas interiores entre sus Islas –cuya carencia es una de las aberraciones más cínicas del colonialismo español, amparado en un “laisez faire” colusivo por parte de la sociedad internacional-.

La titularidad sobre ese espacio físico y jurídico, nos es necesaria para validar el trazado de las líneas de base recta que definan el polígono virtual cuyo perímetro unifique entre sí los puntos salientes de nuestras Islas externas.  A partir de ese polígono-base, se delimitaría la Zona Económica Exclusiva, mediante la extensión de líneas paralelas a 200 millas náuticas –y en su caso, 350-, y conforme al criterio de mediana geométrica con el continente africano.

Lo mismo se haría respecto al Archipiélago de Madeira.  En el momento en que declarara su Soberanía e Independencia, nuestro Estado Nacional entablaría acuerdos con Portugal y Marruecos u otra entidad jurídica (Sahara) que detentase la soberanía sobre tierra limítrofe a nuestro espacio natural, es decir, dentro del ámbito de intrusión de esas 200/350 millas náuticas-.

Esas son las fronteras reales del Archipiélago Canario, sin son definidas de acuerdo al Derecho Internacional y del Mar, y la Declaración de Derechos Humanos por Naciones Unidas; y no los escuálidos 7.445 km2 coloniales –con una hora menos, por supuesto- que nos venden la propaganda humilladora que divulgan el criollismo y la cultura goda.

Por tanto, como nación, no vamos a exigir menos que eso: sencillamente, porque es de justicia para ser un pueblo digno entre los de la comunidad mundial. ¿O es que alguien cree que los canarios no lo merecemos?