Archivo de la categoría: 2010 XXXIX Ruta de Bentejuí

2010 XXXIX Ruta de Bentejuí

1 Portada

Libreto XXXIX Ruta de Bentejuí

 

XXXIX  RUTA  DE  BENTEJUÍ

24 – 25 de Abril.  2010

Homenaje  a  PACO  BELLO

“No quiero que mi pueblo sea dependentista, la verdad nos hará libres”

Así felicitó Paco Bello la navidad de hace unos años:

Felicitación 1

Felicitación 2

“Antorcha Libertaria”

            En otra navidad, nos dejó, y bastante jodidos.  Pero su marcha no es capítulo cerrado, la razón de su bregar por la erradicación del apartheid de unos pocos sobre unos tantos, está en el ambiente, y las ondas de su quehacer siguen marcando expansión.

            No nos podemos permitir el lujo de que su ejemplar labor se diluya en el tiempo, Ahora nos queda la obligación de mantener latentemente viva la llama de esa antorcha libertaria, porque en ella arden incombustiblemente ideas y proyectos que hay que continuar:

            El 2009 nos dejó un amargo final.  Pero como dice Antonio Suárez, hagamos del 2010 el año de Paco Bello.  Seamos capaces de hacer de este año, un año de lucha coherente y efectiva.  Tenemos ingredientes suficientes, Paco nos ha dejado varios ejemplos de su cosecha, y nuestro pueblo precisa de nosotros con urgencia.  El clamor de erigirle un mural está lanzado.  El mejor homenaje es hacerlo por suscripción popular; así el mural, como Paco Bello, seremos todos.

¡¡Peguemos  ya,  ampliando  veredas!!

Solidaridad Canaria

            Una guía perfectamente uniformada informaba a los visitantes de la Bodega Calem, en Oporto, que en breve se iniciaría el recorrido por las instalaciones, para lo que se iban a formar tres grupos: uno para españoles, otro que usaría el francés y el último para angloparlantes. Descartado el primero, hubo que elegir el idioma que, además del castellano, la mayoría conocía, el inglés.  Paco, que era de francés, rumió la derrota hasta que, por la noche, en un bar de la ribera del Douro, frente a los rabellos, típicas embarcaciones cargadas de cascos de vino, celebramos con risas el error de haber confundido el precio del vino, de 40 ó 50 años, que nos estábamos tomando; lo escrito en la pizarra (unos veinte euros de hoy) era lo que costaba cada copa, y no la botella, tal como habíamos pensado.  Entre los cuatro (Paco, mi primo Leo, mi hermano Enrique y yo), habíamos tomado dos botellas cenando, por lo que tuvimos que reunir todo el dinero que llevábamos encima para poder pagar la enorme cuenta.  A mediados de los ochenta, en el Portugal de los pacotes laboráis, de las reformas laborales, sucedió todo esto.

            Este recuerdo y otros muchos llegan a la cabeza sin tregua.  No es el más relevante, es el que ahora gana.  Mientras, preparo los bártulos en Tacoronte para acudir a La Garita, a Telde, al funeral de Paco.  Una llamada de mi hermano Enrique, el martes 22 de Diciembre, fue el anuncio de la muerte del otro hermano, Paco.  Treinta años de amistad, desde la adolescencia, hasta la actual inmadurez.  Otra llamada, a los pocos minutos, desde Suecia, de otro amigo, José, se solidariza con el dolor que nos aprieta; tenemos que cortar el teléfono, como ya lo hicimos mi hermano Enrique y yo.

            Las mohosas sotanas laguneras –que la beca de una adinerada señora, creo de la propia Aguere, le permitió sobrellevarlo empujaron, junto a otros compañeros, a las oreadas y prometedoras ropas de calle que, desde Vegueta, veían siete estrellas verdes sobre un país en el que la justicia y sociales fueron la expresión terrenal de los deseos divinos.  La TERECA, Teología de la Realidad Católica Canaria, proclama el deseo de anclar a la tierra la reflexión teológica de Manuel Alemán, otro cura de Agaete, concretó en Psicología del Hombre Canario la expresión laica de esa preocupación.  Por lo visto, desde ese tiempo, en la Diócesis de San Cristóbal de La Laguna, la evolución ha sido lenta; en la de Las Palmas, más bien como los cangrejos, por lo que irán ahora acompasadas.

            Casi al llegar, aterrizó en una vigilia que, en la Catedral de Vegueta, homenajeaba al asesinado arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y Galdámez en Marzo de 1980, un hito en la Teología de la Liberación, en la lucha por los derechos humanos, en la llamada opción preferencial por los más pobres, modelo a imitar para muchos, desde luego, para Paco.

            Después de algún tiempo, se ordenó como sacerdote y empezó un periplo que lo hizo recorrer las parroquias de El Doctoral, San Francisco, La Garita y Mar Pequeña.   Durante casi todo el tiempo, compartió su labor pastoral, pegado al pueblo, con la enseñanza de la Religión, salvo un pequeño período en el que se le privó de esa actividad y decidió ganarse los garbanzos con diversas tareas, una de las cuales, vendedor de películas impropias, le valió una urgente reposición a sus labores en el magisterio.

            Paco era un gran vacilador.  La representación del lanzamiento y posterior estallido de un volador, sonido logrado con la interrupción del aire expulsado por la boca hecho con la mano derecha y culminado con una estridente palmada; y el golpe de la mano que asoma a través de la ventanilla del coche en la puerta y que se asocia a un inesperado impacto por despiste del chófer, eran dos de sus más conseguidas y reiteradas machangadas, de las que me declaro fiel aprendiz.  Las imitaciones de personajes públicos, como Jerónimo Saavedra y Olarte, también figuraron en su repertorio de vacilones.  Si conocen a unos cuantos miembros de su familia, sabrán que era una cualidad inscrita en su ADN.  Por cierto, una vez casi mata del susto a unas señoras en las Cuevas de Altamira, o en otras cercanas –no recuerdo bien- por un oportuno ladrido de imitación cuando el guía comentaba el parecido de una estalactita a un perro pequinés; unos niños que estaban cerca fueron severamente reprendidos por el guía.  Varios lustros, duró la risa.

            Vital y con determinación, un jiribilla incuestionable, no paraba la pata.  Muchas veces, fuimos sólo a tomar café de Las Palmas a San Mateo, o una cerveza de San Andrés Almáciga.  Siempre haciendo algo, yendo y viniendo; quieto, poco.  Otra cosa era el deporte, que dejaba equivocadamente para otros.  Los artilugios de todo tipo –emisoras de radio, pitas estridentes para el coche… se hallaban entre sus modestas diversiones, que mostraba con alegría infantil cuando se trataba de alguna novedad llamativa.  Una furgoneta preparada para vivir en ella, comprada de segunda mano, y poco a poco, mejorada, también fue su pasión.

            Pocas dudas, casi no recuerdo verlo titubear ante nada; radical en su pensar y actuar.  En una bodega de Satautey, el bodeguero, lo llamaba cura macho, por su iniciativa y audacia.  Como bien recordó en su misa funeral en San Andrés, cuando habló, poco después de la toma de posesión, con el nuevo obispo de la Diócesis Canariense, Francisco Cases, le espetó, para empezar, que no le tenía miedo alguno.  No olviden que fue activo miembro de una plataforma para lograr la designación de un obispo canario que sucediera a Ramón Echarren, lo que, con el nombramiento de Cases, no pudo evitarse.  Otra cosa es que el vigor de esa lucha fuera en balde, la semilla no creo que cayera entre pencas de tunera.

            El compromiso político con su país y con la clase dominada, difícil de expresar con claridad en una organización de jerarquía insoslayable, de pensamiento rígido y mayoritariamente conservador, le trajo más de un problema.

            Como cura, por su extravagante conducta, costaba que muchos lo creyeran, al menos inicialmente.  La extravagancia consistía en comportarse como cualquier persona que no fuera cura: vestimenta informal, bromas diversas, parrandas frecuentes… La verdad es que, en su favor, puede decirse, cuestionando la convicción popular, que no vivió como un cura.  Lo mismo nombraba en la homilía a Carlos Marx, patrón de la clase obrera, que hacía una ofrenda a Secundino Delgado, padre de la Patria Canaria.

            No se trataba sólo de palabras, siempre estuvo al lado de los menos favorecidos y de la defensa del derecho a ser para nuestro pueblo.  El dinero que tenía lo entregaba sin miramientos a quienes los necesitaran.  Gracias a esa costumbre, los herederos podrán dar fe de la fortuna que atesoró.

            Izó una bandera canaria de siete estrellas verdes en el mástil de su iglesia primero; y una del arcoíris, después.  Por la primera, se vio involucrado en una persecución rápidamente abortada gracias, salvo mejor parecer, a un colosal movimiento de solidaridad manifestado singularmente a través de Internet (1).

            El obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases Andreu, dijo, en el funeral de Paco en la Iglesia de La Garita, que había de dejar para Dios las valoraciones sobre la vida terrenal; que él, el propio obispo, siempre tendría mayor confianza en el juicio divino que en el de los mortales.  Yo, conocedor de las valoraciones de algunos mortales, y enemigo declarado de panegíricos, digo que, en vez de valoraciones, aquí quedan algunas constataciones: un hermano, un amigo, un nacionalista canario valiente, un referente en la Iglesia y fuera de ella, un hombre sencillo, del pueblo, que tuvo, que tiene, un millón de amigos y amigas.

            Constato, también, la enorme satisfacción que debió sentir el obispo al echar agua bendita sobre la bandera canaria que cubría el pijama de madera de Paco, oír la atronadora ovación que siguió la colocación del paño tricolor de siete estrellas verdes por sus dos sobrinos, Melo y Pedro, y sobre todo, pasar con báculo y mitra bajo el palio providencial de otra bandera nacional con crepón negro de casi cincuenta metros cuadrados, elevada por unas treinta personas a la salida de la iglesia.  El Aguañak de Taburiente sonaba con orgullo electrizante.  En el San Andrés lindo y pesquero, el de las blancas casitas, se repitió el acompañamiento trabajoso de la gigantesca bandera desde la iglesia hasta la avenida donde llegaba la maresía.  Seguro que Paco, ni en sus mejores sueños vio tales imágenes.  Son sólo constataciones; las valoraciones, para El Que Todo Lo Ve.

            La ausencia de Paco nos va a acompañar a muchos hasta que llegue nuestra propia ausencia: la maldita parca es inevitable.   Ahora, hasta que ese momento llegue, tenemos un ejemplo más en que apoyar nuestra lucha, que era la suya, la que hasta hace unos días llevábamos juntos, codo con codo, la de quienes tenemos, permítanme la paráfrasis, una opción preferencial por un país soberano e igualitario.

            Hasta siempre, Paco.  Como diría Benedetti, viviste adrede.  Ahora, te conviertes en luz, nuevo Faycán, que ilumina este pequeño gran país. Esta Navidad de 2009 llueve en nuestro corazón.

José  Manuel  Quintana  Hernández

                                                                      En  Tacoronte

                                                                       27 de Diciembre de 2009

Paco Bello

Cuando los adentros quieren y la garganta no lo permite

            El añurgue es algo que se me ha sido acrecentando con el tiempo, especialmente cuando se trata de algo relacionado con niños o amigos.

            El 22 de Diciembre, estando en Douirat a las puertas del desierto en Túnez, cuando Manzur me dio la noticia, me descolocó totalmente pero no me añurgué entonces.  Fumé sin tino eso sí, mientras trataba de hacerme a la idea.

            Cuando llegué a Arucas, tenía dos correos de Paco y la cosa cambió.  Pina andaba igual, mientras veíamos el aluvión de noticias en Internet, y el video de la salida bajo la bandera en La Garita que nos pasó Antonio Suárez.  La huidiza idea del día 22 se hizo inevitable realidad, adquirió todo el peso que subconscientemente me resistía a rumiar.

            La madrugada del funeral nos cogió a los tres en Aguere, veníamos de otro, y en el ferry un montón de gente de San Andrés, que venía a La Garita a lo mismo.  Cuando pegaron a sacar camisetas y me acerqué a ellos, sentí los primeros síntomas de dificultad en el hablar.  Teno se quedó con la movida, Paco tenía tecla con él como con todos los chinijos.  No sé cómo lo recibió en su mente de seis años, pero al rato, nos soltó entre pregunta, conclusión y cierta angustia… ¿”pero… le dio tiempo de abrir los regalos”?

            Ya en la iglesia, el que Tumas interviniera me animó y quise cumplir con el deseo de expresar un algo de lo que Paco estaba significándonos a todos luces…, pero al percibirlo de frente y tan concentradamente, se me repitieron los trabes del gaznate y el retirarme del atril se impuso.

            En realidad tenía un amasijo de pensamientos, nada ordenados, y pensé que dejando que la palabra fluyese desahogando los adentros, algo saldría.  Pero creo que sólo alcancé a insinuar que no tenía que ubicar a Paco en algún lugar etéreo, que estaba claro y lo teníamos delante en el ambiente que emanaba de la gente que llenaba la iglesia, que ahora Paco Bello somos todos.  También quise decir que no siendo creyente, el entorno de Paco me hizo ver que hay personal base de la TERECA con el que vale la pena hacer pella.

            Está claro que Paco ha logrado quedarse con nosotros y bien dentro.  El vacío de su marcha, lo está llenando su ejemplar recuerdo de comprometida entrega social y patriótica.  Es su mejor aporte pa’ seguir pa’lante en la brega.

Desde  Arucas,

Archipiélago  Canario

                                                                                            Jaime  Sáenz

En  la  Ruta  de  Bentejuí,

Manuel  Alemán,  Paco  Bello…

            Ruta es el “rumbo o derrota de un viaje”.  Pero yo no me refiero, en este caso, a la derrota, entendida como “acción y efecto de derrotar o ser derrotado” sino como “rumbo o dirección que llevan en su navegación las embarcaciones”.

            De forma intencionada, he partido desde este doble concepto académico que la lengua da a la palabra ruta, con el fin de que las conciencias oscurecidas se iluminen con la claridad meridiana de que los invasores, alía conquistadores españoles, no pudieron limitar el concepto de derrota, pues mientras ellos se han referido , durante seis siglos a la “derrota” como derrota de los canarios, éstos, sin embargo, han entendido la derrota como ruta, tomando otros derroteros que, más temprano que tarde, han comenzado a convertirse en camino que llevará al pueblo canario hasta su libertad: con una resistencia de seis siglos de oposición a la violencia española; con el surgimiento de un nuevo hombre canario, más seguro de sí mismo y más agresivo que sus antepasados, agrietándose el mito del dominador de orígenes diversos y, consecuentemente, sintiéndose el canario más fuerte y seguro para romper las amarras sicológicas de la sumisión.

            Desde el joven indígena canario, Bentejuí, que realizó la primera ruta, a finales del siglo XV, tomando, en la Isla de Tamarán derroteros diferentes a los de los españoles y a los de su rendido pariente Guanarteme, y que renunció a su propia vida, prefiriendo la muerte a someterse a los extranjeros…, desde entonces hasta hoy, son incontables los canarios y canarias que, de miles de formas, han tomado la ruta de Bentejuí.  Entre éstos, haré referencia a dos canarios, a los que unió, entre otras cosas, la amistad, la lucha por nuestra tierra canaria y su condición sacerdotal:  Manuel Alemán Álamo, de la Isla de Tamarán y Francisco Pérez Bello (Paco Bello), de la Isla de Achinech.  Estos dos Canarios han sido un fogonazo, una llamarada, permaneciendo como antorchas, como norte y guía al entendimiento, para comprender que es imposible poder afirmar con verdad que el Evangelio llegara a Canarias con la espada de los conquistadores y para rechazar que, en Canarias, se impusiera una sociedad en que la autoridad política, considerada emanada de Dios, se ejerce por sus ministros.

            El testimonio personal, tanto de Manuel Alemán como de Paco Bello, se ha convertido en una denuncia profética de este mezclado, revuelto, oscuro, dudoso y confuso estado de cosas.  El propio Manuel Alemán en su obra “Psicología del hombre Canario” que, cumple treinta años desde la primera de sus diez ediciones, afirma:

“La manipulación de los sentimientos del pueblo tiene su correspondencia en la manipulación de Dios… El Hombre Canario tan sensible a lo trascendente encuentra en Dios una fuerza motivacional que lo mueve y lo controla.  Toda una constelación de motivos actúan en confluencia en la psicología canaria provocando la búsqueda y aceptación de Dios: inseguridad, sicología, inestabilidad social, miedo, actitud trascendente, creencia, fe…”

La clase dominante es consciente del valor de esta fuerza psico-social de lo religioso en orden al dominio de la masa y para ajustarla a su sistema.  La Iglesia en Canarias ha participado en el juego, por ingenuidad algunas veces, falta de conciencia crítica otras y en ocasiones por aliacionismo de intereses.  Y se ha manipulado así eldato “Dios, manejándolo a favor de la clase dominante y en contra de los intereses del pueblo”.

Manuel Alemán, como afirma el Instituto Psico-Social que lleva su nombre, “no murió un cinco de Mayo de 1991, más bien salió de viaje buscando a “esa gente” que todavía no sabe lo que ha sucedido”.

Tampoco Paco Bello murió el 22 de Diciembre pasado, pues su corazón ha comenzado a latir con mayor fuerza, cada día que pasa, en el corazón de cientos de personas de nuestro pueblo.  “Esto no ha acabado, acaba de comenzar”, comentaba uno de sus amigos, en los días posteriores al entierro de Paco”.  El testimonio del cura, Paco Bello, seguirá adelante y crecerá.  Entre otras cosas, vivió y dejó, como legado, a nuestro Pueblo Canario, unas palabras que constituyen todo un programa de vida y de lucha: “Yo siempre digo que a mí no me gusta ser dependentista, no me gustan las dependencias, no me gustan las ataduras, me gusta depender sólo de Jesús de Nazaret.  Un pueblo que esté sometido nunca avanzará hacia el progreso”.

¡Nosotros seguiremos nuestra ruta que es la que hicieron suyas Bentejuí, Manuel Alemán, Paco Bello…!

Vicente  Santana  Quintana

XXX ANIVERSARIO DE LA OBRA

QUE NOS DIAGNOSTICÓ COMO PUEBLO

         La magna obra de Manuel Alemán, Psicología del hombre canario, es un documento fundamental para comprender además la idiosincrasia isleña, las causas que han conformado el perfil psicológico del pueblo canario.  A pesar de los cruciales experimentos por nuestra sociedad estas últimas tres décadas, Psicología del hombre canario sigue constituyendo un referente para comprender nuestra psicología colectiva.

Manuel Alemán          Dicha obra abarca cuestiones como la percepción de la consciencia de canariedad por el isleño y sus diversos grados, así como sus factores objetivos.  Para  Manuel Alemán, la canariedad es el resultado de factores objetivos: la geografía, historia, raza, cultura y lengua.  Nuestra ubicación en el mundo con su correspondiente realidad africana y archipielágica, la historia propia y particular, sin olvidar el mestizaje específico que ha forjado una cultura concreta y una modalidad lingüística dialectal del castellano única en el mundo.  Por otro lado los factores psicológicos y subjetivos son clasificados en tres niveles (inconsciente, preconsciente  y consciente).  Por último la influencia del paisaje y la historia en nuestra mentalidad también son analizadas.

            Tras esta introducción general, el autor profundiza en cuestiones más concretas que afectan a nuestra manera de pensar como la rivalidad infantil entre pueblos e Islas, la disfunción de la conciencia o el mimetismo entre otros.  “Es una rivalidad infantil, atacando con nombretes y apodos, provocando contiendas ingenuas entre pueblos y entre Islas, planteando litigios sobre datos del paisaje, -mi pueblo o Isla es más bonito- sobre la modalidad de la voz –unos pueblos ridiculizan a otros su forma de expresarse-.  Esta rivalidad es una consecuencia de la inseguridad básica, de la inestabilidad psicológica y sociológica del canario. (…)  Es síntoma de la agresividad  desplazada del canario: la falta de localización de la causa verdadera de la expoliación de nuestra gente hasta ser indigentes de todo, le lleva a canalizar su agresividad hacia otras realidades inocentes.  En una rivalidad que agudiza los sentimientos localistas del pequeño pueblo, con la consecuente pérdida de conciencia de región.  Ha sido una rivalidad manipulada por los dirigentes del Archipiélago”.  Al respecto de la Disfunción de la conciencia explica que “El sistema sociocultural canario feudalista, mercantilista, capitalista, ha atenazado al hombre isleño en estratos tan profundos de la psique, como es la conciencia.  Esto hace que el explotado se identifique con su explotador, justificándolo, racionalizándolo.  El Mimetismo es una postura imitativa de las formas exteriores.  “El mimetismo es, por tanto, un mecanismo de defensa promovido desde la lucha por la existencia, desde la necesidad de sobrevivir”.  Todos los pueblos dominados han sufrido este fenómeno de “infancia psicológica”, convirtiéndose en pueblos imitadores para así, en la seguridad del “padre”, paliar la incertidumbre de su inconsistencia.  Y este es el caso de Canarias.  Parece como si el temor al “padre”, en nuestro caso Castilla-Europa, le impulsara a imitarlo para así evitar su enfado y su amenaza.

            Para acabar, Manuel Alemán esboza una propuesta con el objeto de afrontar el futuro de Canarias.  Es una por la concienciación y la conquista de la cultura negada durante siglos.  Quizás esta sea de las más notables exposiciones teóricas para la regeneración psicológica de nuestro pueblo mediante la cultura y la identidad.

EL  AUTOR

MANUEL  ALEMÁN.-  (Agaete 1931 – Las Palmas de G.C. 1991), teólogo, psicólogo, escritor y catedrático de Psicología de la U.L.P.G.C.  El pensamiento del autor está relacionado con la Teología de la Liberación y la figura del sacerdote suramericano Camilo Torres, y en su obra toma como referente a teóricos del anticolonialismo como Albert Memmi.  Su obra cumbre Psicología del hombre canario, constituye una ofrenda del autor a su pueblo, una herramienta teórica para abordar nuestra conciencia colectiva y contribuir a su transformación.  Ciertamente, es un hecho que nuevos factores están ya afectando a nuestra psicología colectiva, valgan como ejemplo la terciarización económica extrema, el desarraigo y la asimilación a la cultura española y global o las particularidades migratorias.  Pero ello no invalida ni mucho menos la obra.  A pesar de ser 1980 el año de la publicación, goza en numerosos aspectos de rabiosa actualidad.  Con todo, Manuel Alemán nos trasmitió un ejemplo, la necesidad de pensar y reflexionar Canarias desde una perspectiva autocentrada.

Rumén  Sosa  Martín

Dibujo 1

Una  reflexión  en  el  contexto  de  las  últimas

manifestaciones en  la  lucha  anticolonial

            En los últimos meses e han producido en Tenerife y Gran Canaria diferentes manifestaciones que denuncian y activan el proceso de Descolonización e Independencia del Archipiélago Canario.

            Al hilo de estas iniciativas elaboramos esta reflexión a modo de aportación crítica que pueda ayudar a profundizar y reforzar los planteamientos y estrategias que conduzcan a alcanzar nuestro derecho al ejercicio de la libre Autodeterminación, Descolonización e Independencia.

            No se descubre nada al afirmar que el nacionalismo en el Archipiélago desde los años 70 ha pasa por fases de diferente intensidad y apoyo popular.  Los niveles de proyección que se alcanzaron en la segunda mitad de los años 70 y comienzos de los 80, remitieron de forma apreciable en los decenios siguientes y han  tomado nuevos bríos, aunque no a aquellos niveles, en los dos últimos años.

            Una de las causas de estos altibajos se puede encontrar en la ausencia de un proyecto teórico riguroso, con proyección y alcance popular que llegue a todas las capas de nuestra sociedad, que reactive cauces de participación popular para la defensa de los intereses sociales de nuestra gente y sus colectivos en barrios y pueblos.

            El contenido de este tipo de proclamas, lejos de contener planteamientos farragosos y de difícil comprensión para nuestro pueblo, se debería plantear con claridad y en términos asumibles por cualquiera que se sienta canario, haya  o no nacido aquí, y que de buena fe asuma los derechos inalienables del pueblo del Archipiélago Canario y crea en la recuperación de su propia autoestima y su capacidad para asumir las riendas de su propio futuro.

            Acontecimientos puntuales, como las recientes manifestaciones, que suponen un esfuerzo enorme de los compañeros organizadores y una activación pública de nuestro objetivo, pueden quedar en puntuales fuegos de artificio si no proyectamos a la mayoría de la sociedad canaria nuestro mensaje y la incorporamos en el proceso, con el convencimiento de que nuestras formas de actuar nada tienen que ver con los miserables métodos políticos al uso en la Metrópoli que nos han llegado a contaminar en nuestra tierra.

            Creemos necesario hacer un análisis de los motivos que han provocado estos descompensados procesos de concienciación nacional, como paso previo necesario en la formulación de las estrategias que las fuerzas y colectivos nacionalistas adopten para la construcción de un programa bien estructurado de plazos y contenidos, a desarrollar en un proceso siempre complejo y con dificultades, a las que se suman las añadidas por los que desde posturas colonialistas, o incluso desde posturas personalistas que, arrogándose cercanías a nuestra lucha, consiguen entorpecer constantemente cualquier iniciativa articulada, seria y constructiva que conduzca a los objetivos que perseguimos.

            Los colonialistas, contrarios a la emancipación de nuestro Archipiélago, se manifiestan sin corte alguno, amparados en el clima político y social imperante, con pleno control de los medios de comunicación y propaganda, enemigos de quienes se atrevan a discrepar, descalificando cualquier planteamiento contrario a la “verdad establecida”.  Los conocemos y sabemos para quienes trabajan.

            Pero tenemos otro tipo de obstáculos, que perviviendo enquistados incluso dentro del movimiento anticolonial, suponen una rémora para el avance y difusión de la idea que nos mueve.  La lucha por mantener hegemonías míseras, y egocentrismos mesiánicos y trasnochados está detrás de muchas de estas situaciones.  Son personajes que con su trayectoria y antecedentes no constituyen una aportación positiva a la lucha anticolonialista.  No obviamos lo que de bueno pudieron aportar algunos y algunas en su momento, pero no ayuda al actual su visión anclada en protagonismos personalistas con lecturas muy sesgadas del campo nacional, que, además, se atreven a hacer públicas y notorias incluso fuera de nuestro entorno.  Siendo coherentes con lo que planteamos no vamos a responder a las descalificaciones que provienen de personas con este talante.

            Necesitamos planteamientos generosos, sin descalificaciones a priori, para el necesario crecimiento del apoyo social en todos los rincones del Archipiélago, a la idea, legítima y honrosa de asumir nuestro propio destino, en términos de igualdad y respeto entre todos los canarios, y con los que quieran compartir, como un canario más, este ilusionante proyecto, que nos ponga en pie de igualdad con todos los pueblos de nuestro entorno y del mundo.  Sin ser más que nadie pero tampoco menos que  ningún otro.

            Este proyecto debe basarse en el rescate de valores que identificaron a nuestros ancestros, y por los que nos conocen en tantos lugares del mundo donde hemos llegado a vivir por razones del secular abandono y continuado exilio económico de la Islas.  Honradez, sobriedad y valor a la palabra dada que nos definían hasta no hace tanto, y que nos hacía grandes no por lo que teníamos sino por lo que éramos.  Los mecanismos de la modernidad globalizada han laminado estos conceptos propiciando que el interés más mezquino, sea moneda de cambio en las relaciones entre los pueblos, sin contar con ellos sino utilizándolos y manipulándolos desde los centros de control de poder mundial.

            No debemos permitir la maniobra fácil de las descalificaciones, y los enfrentamientos interesados, que no hacen otra cosa que facilitarles la labor a los enemigos de la descolonización.  Los que así actúan se tornan en nuestros enemigos y en ese contexto, el rigor, la claridad y la disciplina deben ser estrictamente aplicados.  La lucha se debilita con concesiones y permisividad teñidas de un mal entendido compañerismo.  Ni una falta de respeto debe admitirse, si  no lo hacemos entre nosotros, no tenemos autoridad moral para exigirla fuera.

            Lo prioritario a denunciar han de ser las imposturas y actitudes de personas o colectivos, con los que evitamos a aquellos que propician desánimo, alejamiento e indisciplina.

            Lo que pretendemos alcanzar y construir es algo de mucha responsabilidad, ante lo mucho que está en juego.  Tenemos que hacerlo mejor que los que nos han colonizado, en otro caso el fracaso sería total.  Para ello necesitamos de nuestra gente mejor preparada, con más ilusión y ganas de trabajar, sin más pago en muchos casos, que la conciencia de la labor bien hecha.

            Nada se podrá, sin contar con nuestro solidario y entregado a la dura labor de recuperar el futuro, nuestra identidad y autoestima como pueblo.  ¿Hay algo más importante?  En ese terrero estamos y estaremos.

Solidaridad  Canaria

Por una lucha que nos identifique en pos de un Archipiélago Canario Libre

Belén María S. Ojeda

Belén  María

Una  Mártir  del  Pueblo  Canario

El 25 de Julio de este año, se cumplirán 30 años del asesinato de la joven de 16 años, Belén María Sánchez Ojeda, en una manifestación portuaria.

 

            “El Eco de Canarias emite el sábado 26 un mensaje que conmovió entrañas por doquier en esta Islas atlánticas: “Anoche en la clínica de Santa Catalina, donde se hallaba ingresada, en la UCI, falleció la joven Belén María”. La Provincia y su responsable de la sección del puerto, J.F. Fonte, guardan, sin embargo, un significativo silencio ese mismo día ¿Motu proprio u obedeciendo órdenes superiores? ¿O tal vez no estaban preparados ese día y les venció el factor sorpresa? No lo sabemos”.  Así dio la noticia la prensa el día siguiente de haber sido asesinada una niña de 16 años, hija de un portuario.

            Los trabajadores del Puerto de la Luz llevaban varios meses de lucha obrera.  La mejora de sus condiciones de trabajo, pues la siniestralidad era bastante alta y la amenaza de privatización de varias empresas portuarias, eran las reivindicaciones de dichos trabajadores.

            La firma del convenio colectivo del sector en Junio, refrendado por varias empresas que atisbaba una pequeña luz de esperanza, quedó en nada con los posteriores sucesos.  La metrópoli aprueba un decreto, desoyendo a los trabajadores de varios puertos del Estado.  La UGT, como auténtico sindicato del gobierno actúa como valedor de estas medidas recordando al Sindicato Vertical franquista.

            Ante los acontecimientos expuestos, las familias de los portuarios crean una junta de apoyo a los trabajadores, con sentadas en la calle y encierros en la Iglesia del Carmen de la Isleta.  El día 25 de Julio, cuando se manifestaban pacíficamente en Manuel Becerra, la Guardia Civil ordena enérgicamente al conductor del Alfa Romeo, matrícula GC-9003-C, continuar la marcha, a pesar de la presencia de los manifestantes.  El resultado fue el atropello de la joven Belén María que fu arrastrada setenta metros por el coche.  Tras este suceso, la Guardia Civil que traída desde Almería para reprimir las reivindicaciones, tenía órdenes de usar la fuerza, arremetió contra la gente, hiriendo a otras cuatro personas, entre ellos un portuario que perdió un ojo, por un bote de humo lanzado por las fuerzas represoras.

            El posterior entierro fue un ejemplo de serenidad y civismo de la clase trabajadora dada cita allí.  Fue un entierro multitudinario y sentido, donde un trabajador lloraba a su hija y los portuarios, junto a la clase trabajadora en general, lloraban a su mártir, enterrada con la bandera canaria: “Así los revolucionarios tienen al Che Guevara, los creyentes del Nuevo Testamento a Jesús el Cristo, los seguidores del romanticismo ideal a Alfonsina Storni, los aborígenes latinoamericanos alzados a Tupac-Amaru, los supervivientes del rock a John Lennon, los partidarios del espartaquismo redentor a Rosa Luxemburgo, los canarios libres a Tanausú (…) De la misma manera, como símbolo de virtud y abnegación, Belén María vive en el corazón de los portuarios de bien”

            El laberinto de la memoria es muchas veces estrecho, sobre todo cuando los poderes fácticos desean llevar determinadas cuestiones al olvido.  Desde la Organización Juvenil Azarug, deseamos aquí, fomentar la memoria de un cruento suceso, merecedor de ser recordado.

“Se me va el tiempo de las manos, rápidamente, sin darme absoluta cuenta.  Y me da miedo, pena.  Pues la vida es tan bella y a la vez tan malvada.  Son éstos unos años lindos, jóvenes y llenos de vida.  Se despiertan en mí miles de sentimientos y deseos de vivir.  Voy a cumplir 16 años, y me parece incierto.  Pero es real.  Me siento joven y me gustaría sentirme siempre así.  Llena de ansias, pasiones, ganas de amar; compartirme con los demás y hacer trizas el odio.  Pero la vida pasa de improviso.  Y yo quiero vivir.  Vivir al máximo mi vida.  Cada minuto, cada instante.  Y marcar páginas en mi corazón, porque mi vida es mía, sólo mía y nadie puede vivirla por mí”.

Belén  María  Sánchez  Ojeda

                                                                                                              Poesías y comentarios.

                     escrito meses antes de morir.

R.V.  Organización Juvenil Azarug

BIBLIOGRAFÍA

  • DELGADO  SANTANA, Juan Antonio.  “Belén María, verano del 80”  Ediciones La Marea. Las Palmas de Gran Canaria, 2000, en la página 83.   Opp. Citt. página 26.  Opp. Citt. págino 195.

 

CARMITA  “LA  RUBIA”

Precursora de la 1ª manifestación independentista

Organizada por la policía con motivo de la Ruta de Bentejuí de principios de los ochenta.

            A petición suya, se colocó su Bandera Nacional en lo alto del Monumento Atis Tirma. Y al pretender la policía el nombre del propietario de la bandera, se les dijo por megafonía a los participantes, “La policía quiere saber de quién es esa bandera” y un grito unánime dijo ¡¡MÍA!!  “Entonces tendrán que ir todos a comisaría”.  Pero pretendían que lo hiciéramos en las guaguas alquiladas para la Ruta.  Lo hicimos a pie, mientras de las mochilas salían banderas sin tino.  Antes de llegar al Paseo de Madrid, se nos cruzó un coche policial, para indicarnos continuar con la Ruta.

            El año que bien, daremos amplia información sobre esta extraña iniciativa gubernativa.

            Carmita por esas fechas tricotaba estrelladas bufandas tricolores, en primera fila, ante J. R. Doreste, en los plenos del Ayuntamiento de Las Palmas.

¡¡A Carmita en modesto pero afectuoso reconocimiento, a sus muchos años en la lucha, le mandamos un beso solidario!!